El fin de Macondo
18-05-2006 22:08:53
Es curioso. "Cien años de soledad" es uno de los pocos libros que mi madre recuerda de principio a fin. Dice que lo ha leido más de 10 veces. Yo voy por ese camino. De momento van cuatro y siempre contengo la respiración al leer el mensaje cifrado que les deja Melquiades, uno de mis favoritos. No respiro, entre el horror y el desconcierto. No me encuentro entre las mujeres del libro. Son demasiado orgullosas o tienen demasiado caracter para mí. Pero me gusta Amaranta.
Después de recorrerlo cuatro veces no me había dado cuenta, hasta hoy, de lo mucho que se parece el libro a mi familia. No tiene nada que ver con la historia o los personajes en sí, son pequeños detalles. Tan pequeños que no me había fijado en ellos hasta hoy, cuando he visto la fina ilera de hormigas -negras, no rojas- de expedición sobre el lavabo. Ya están en la segunda planta.
Mi hermana ha hecho un pacto con la araña que vive en la cocina: "no te matamos si de vez en cuando tú te comes alguna hormiguita perdida". Me ha parecido justo.
Pero, y solo por si acaso, si alguna vez tengo hijos (podeis ahorraros los chistes malos) nunca los dejaré tocar el suelo de esta casa. No sea que acabemos siendo demasiado parecidos a los Buendía.
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Comentario hecho por Chasky, el día 19-05-2006 12:26:59h.
Comentario hecho por mara, el día 19-05-2006 21:37:43h.
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