Laburo España: 250.000 ofertas de empleo

A los que no me conoceis

Blog con fecha de caducidad para desconocidos

Sepultar páginas sueltas

04-08-2005 22:26:54
Hace ya más de media hora que me pregunto qué hago aquí. A qué he venido. Y tú no me respondes, pero te dedicas a dar largas caladas a tu sempiterno cigarro. Me exaspera. Y a ti te da igual. Hace unos años que absolutamente todo te da igual. Te resbala. Antes no era así. Al menos te preocupabas por mí, o yo te preocupaba, nunca lo tuve claro. Y tú me preocupabas a mí. Ahora veo en lo q te has convertido y apenas consigues despertarme un sentimiento de angustia al ver en lo que me podría haber convertido yo si hubiese seguido a tu sombra.

- Es triste que vayamos a acabar así.
- Es triste simplemente que tengamos que acabar.

No puedo devolverte esa sonrisa. No sé que es lo que tengo dentro, pero no me deja ni respirar. Es angustia, es miedo, pero sobretodo es rabia. Siento rabia por verte tan perdido, tan inalcanzable. Ninguna de mis palabras puede tocarte. Y mi piel ya no soporta tu contacto. Siento rabia por no poder salvarte, por no poder tirar de ti como una vez tú tiraste de mí. No tengo fuerza para darte esa bofetada que una vez a mi me devolvió a la vida. Ni ganas. En el fondo sigo pensando que te mereces todo lo que te pasa.

- He cometido muchos errores. Uno muy grande y que no
me puedo perdonar.
- Ya es tarde para arrepentirte. Es parte del pasado.

Ahora te miro y doy gracias a quien sea por haberme separado de ti, por haberme lanzado lejos, por haberme dado fuerzas para cruzar aquella puerta, el último día q nos vimos, y no mirar atrás. Por empezar de nuevo. Al principio fue horrible. Nunca he dejado de sentirme sola. Nunca he dejado de sentirme fuera del mundo. Al principio tu ausencia me pesaba, me dolía, me desgarraba. Luego entendí todo. Aprendí todo. Dejé de llorar, de compadecerme, de arrastrarte colgado de mis muñecas. Y seguí adelante.

- Ya. Yo soy parte de tu pasado. Y sé que tu odias tu
pasado.

Ahora me siento incomoda. Ya no creo deberte nada. Ya no creo que fueses tan importante para mi. Ya no sé si me salvaste o fuiste tú quien me empujó a ese agujero. Sé que tú no fuiste quien me sacó de él, porque nunca he abandonado ese precipicio. Sí algún día alcanzó la cima será sola, a base de desgarrarme las manos contra las rocas. He caído mil veces, he creído que ya no podría levantarme, pero nunca perdí la fe y continúo trepando por la piedra desnuda. Ayer, pensando que hoy iba a verte, me dejé arrastras de nuevo al fondo, de donde me rescató una voz amiga con una cuerda de palabras. Pero estoy aquí con la cabeza muy alta. Y ahora sólo me despiertas lástima.

- No te odio. Ya no te odio

Silencio. Y más silencio. Hemos agotado los argumentos y las palabras. Ya no nos quedan mi miradas. Ya no nos queda nada.

- Es mejor q me vaya a casa.


Categoría: Relatos 0 Comentario(s) & 0 Referencia(s)



Referencias


Comentarios


Añadir un Comentario


Recordar datos

Coordenadas:

Blog con fecha de caducidad para desconocidos

Para buceadores

LaInformacion.com lainformacion.com - Medio Oficial de los Premios Bitacoras 2009